Primeros atunes del año
By Pesca en Lanzarote | enero 25, 2012
Comenzamos el año deseando a todos un próspero y feliz 2012, tanto en lo personal como en lo deportivo. Nosotros trataremos que la felicidad se haga realidad en nuestras jornadas de pesca en las cristalinas aguas de Lanzarote.
En esta época del año la temperatura baja hasta unos 18 grados, no muy favorable para las especies como marlin, tiburón o petos que necesitan aguas más templadas, pero por el contrario es muy buena para la pesca de túnidos.
El mar estaba totalmente en calma. Saliendo de puerto se dejaba sentir una leve brisa del noreste. Algo de calima de días anteriores se mascaba en el ambiente y la luna nos acompañaba, se presagiaba un buen día. Se inicia el despliege de las cañas de curricán y el marinero da las explicaciones a los pescadores sobre la manera y el modo a seguir. A los pocos minutos empiezó a suena un carrete… y seguido… zas!!! Otra currica sonando. El patrón aminora la marcha y se procede a recoger ambas cañas. “Serán atunes…”.- dice uno de los pescadores. La caña se arqueaba y se empezaba a vislumbrar algo plateado bajo el agua… “Son rayados!!!”.- se exclamó en popa. Los primeros de la temporada. Eran listados de buen tamaño, entre tres y cuatro kilos, de la familia del atún, con mucha fuerza y muy nerviosos. La pesca de estos túnidos requiere de gran maña y habilidad con la caña ya que son unos grandes nadadores. Se sacaron otros cuatro más.
Llegamos a la marca estimada por el patrón y echamos el ancla. En los primeros minutos los peces parecían no tener hambre. Pero luego poco a poco empezaron a caer las primeras capturas; eran sargos y bocinegros pequeños. Cambiamos de marca, hecho que aprovechamos para realizar el almuerzo, cuando de repente, pasó nadando muy cerca de nosotros una hermosa tortuga!!! Se subió a bordo por si estuviese herida o enganchada con alguna bolsa. Estaba en perfectas condiciones, se aprovechó para sacar alguna foto y se devolvió al mar. Enseguida se sumergió. Llegamos a la otra zona de fondeo. La sonda marcaba pescado. El lecho marino estaba a unos 50 metros de profundidad. Otra vez las cañas a fondo. A los pocos minutos la primera captura, un pez escorpión (foto) de más de 2 kilos, una especie muy difícil de pescar a estas profundidades, muy venenoso pero un manjar para el paladar. Al igual que en días anteriores con la captura de un gigantesco calamar de también cerca de 2 kilos. Monstruoso…
Otra picada en proa llamo nuestra atención, un jurel de otros 4 kilos !! e inmediatamente otro a estribor. Los pescadores disfrutaban de lo lindo.
Después de tan entretenida jornada de pesca, regresamos a puerto pensando ya en otro día de pesca en estas tan agraciadas aguas lanzaroteñas. Con un poco de suerte, pronto entrarán atunes de mayor tamaño.
Un cordial saludo
Paco Sanz















