Las ricas aguas de Lanzarote han brindado de nuevo al Katfish el honor de poder conseguir grandes retos que hacía tiempo añoraba; por eso quiero comenzar dando las gracias a todos aquellos que han hecho posible éstas inolvidables hazañas.
Comenzamos ya octubre con capturas de petos de buenos tamaños, 15, 22, 25 y 29 kilos rondaban sus pesos. A mediados de mes se celebró en Puerto del Carmen el XV Torneo de Pesca de Altura “La Tiñosa” con la participación del Katfish. A las 9 de la mañana 41 barcos realizaban una salida espectacular en el muelle, cuando se lanzó el cohete de salida hacia la captura de grandes piezas como atunes, dorados, petos y marlines. Al poco de estar curricando se sintió una chicharra que se movía lentamente… y de golpe… Rrrrrrrrrr!!! De un salto agarró la caña el Sr. Archie Houston, inglés de 64 años, que según las reglas del torneo sin ayuda de ningún tipo empezó a recoger carrete. Un poco, otro poco y de repente otra vez se iba. Pasaban los minutos y ya se empezaban a atisbar notas de cansancio al Sr. Houston. Ultimo esfuerzo!!! Jaleaban los demás pescadores animando a tan afanado pescador. Después de media hora y ayudados del bichero se logró sacar un magnífico peto de 28 kilos. Enhorabuena a bordo y aplausos que fueron muy agradecidas por el afortunado y exhausto pescador. El patrón bien sabía que según los pesos de los petos pescados los días anteriores, estábamos ante un ejemplar que podía ser un buen candidato al “premio de mayor peto del torneo”. Después de una segunda jornada aciaga en capturas, el Katfish se proclamaba ganador de tan merecido premio. Enhorabuena a todos y en especial a nuestro gran patrón lanzaroteño David Álvarez Hofmann!
No queda aquí la cosa, pescadores, hay otra sorpresa que tenía muchas ganas de relataros. El primer día de noviembre, con un tiempo raro sobre nosotros, tocaba pesca de altura en el Katfish. Cinco pescadores y una espectadora zarparon de puerto con la ilusión de tener una buena jornada de pesca. Pero no sabían lo que les iba a deparar el destino… Dos cañas de 80lb para el marlin en ambos extremos y otra media docena en el centro para petos y atunes eran lanzadas por popa. A mediodía, después del almuerzo, uno de los pescadores vio que en el señuelo de babor brillaba algo tras él. Mirad, mirad!!! Otra vez salió a superficie y dejó vislumbrar tan imponente pico. Es un marlin, un marlin enorme!!!.- gritaron. No picó en un principio, pero de repente la caña de estribor pegó un tirón que asustó a más de uno en el barco. Coge la caña!!! Se empezó a recoger, poco a poco. Esta vez el joven Greg Fogerty fue el afortunado en agarrar la caña y celebrar su cumpleaños por todo lo alto. Dale, dale!!! Ayudado de cinturón y arnés para poder maniobrar bien en el lance y con la estimada ayuda tanto de patrón como de marinero, el chico iba acercando el bicho a popa. Saltos de 20 metros eran jaleados por unos pescadores atónitos por lo que estaban viendo. Tras una dura, intensa e inolvidable lucha se consiguió acercar a popa, liberarlo del señuelo y dejar suelto de nuevo tan fantástico marlin de unos 300 kilos estimados, según el patrón. El asombro y satisfacción de los presentes es muy dificil de describir. Fue alucinante…
Seguiremos navegando con la esperanza de disfrutar de esos momentos inenarrables de alegría y emoción con los pescadores. Hasta pronto.
Un cordial saludo
Paco Sanz
Ya con la temporada de verano a nivel turístico casi finalizada, comienzan los tan esperados torneos y campeonatos de pesca de altura en los que podemos disfrutar de grandes capturas en estas aguas de Lanzarote.
El mes comenzó con el XIX Torneo de Pesca de Altura de Puerto
Calero, los días 2 y 3 de septiembre en el cual el Katfish estaba inscrito. No tuvimos suerte y lo más destacado fue la captura y suelta de un hermoso tiburón martillo que por desgracia para todos no entraba dentro de las puntuaciones para el campeonato. El ganador final fue el Rabbit I con la captura de un marlin azul.
Por otro lado, el prestigioso biólogo californiano Bill Boyce ha sido, por cuarto año, el juez del torneo de pesca Marina Rubicón Marlin Cup , celebrado los días 16 y 17 de este mes en aguas del sur de Lanzarote. Boyce es una de las referencias mundiales en el ámbito de la pesca deportiva y sus fotografías submarinas gozan de gran reconocimiento a nivel internacional. Según Boyce la presencia de marlines en las aguas canarias ha disminuido en los últimos años, debido a la escasez de atunes, que sirven de alimento al marlin y a la sobreexplotación pesquera. A ello se añade el carácter de especie migratoria de los atunes y marlines. La embarcación Lanis se adjudicó finalmente el Torneo de Pesca de Altura sin muerte Marina Rubicón Marlin Cup consiguiendo capturar, fotografiar y soltar un ejemplar de marlin azul y otro de marlin blanco.
El Katfish seguirá intentando con la misma ilusión y optimismo de siempre la captura de tan ansiada pieza. Estamos muy cerca…
Hasta pronto pescadores
Paco Sanz
Ya está aquí el verano en pleno apogeo. De nuestras aguas, algo más cálidas en este época del año, gozan los veraneantes que llegan a Lanzarote buscando sol,playa, descansoy relax. No obstante, algunostraen en mente disfrutar de alguna jornada de pesca.
A pesar de que ahora aparecen otras especies objeto de pesca, los primeros días de julio no comenzaron muy bien en comparación con el mes anterior, pero aun así se llego a sacar alguna que otra pieza que remarcar.
Habían sido varios los días que avistamos alguna aleta de cornuda (tiburón martillo) alrededor del Katfish, pero un día por falta de la carnada adecuada y otro por que desaparecía bajo las aguas antes de intentar su pesca, no hubo manera de poder verlo más de cerca.
Los tiburones martillo son una especie que por lo general suele juntarse en grandes grupos, pero a la hora de alimentarse lo hacen en solitario y
en superficie, momento que se aprovecha para poder pescarlo. Es un lance apasionante…
Ya entrado el mes, con cielo gris y mar algo revuelto por los fuertes vientos alisios característicos de estas fechas, tocaba jornada de pesca de fondo y currican costero. Como siempre al zarpar tiramos las cañas de currican rumbo al punto de fondeo. A los pocos minutos de salir empezaron a sonar las chicharras. Para, para!!!.- gritó Louie, el marinero. Tres cañas a la vez!!! Se recogieron los carretes y tres nerviosos rayados se subieron a bordo. Buenos augurios… Llegados a la marca que el patrón estimó oportuna, se tiró el ancla y a pescar de fondo. La sonda marcaba pescado en el fondo pero se resistían a picar del calamar puesto de cebo. La primera chopa se hizo esperar. Al ver que seguíamos igual se decidió cambiar de marca momento que se aprovechó para almuerzar. Tuvimos alguna picada más de algunos bocinegros y cabrillas. De repente, cuando nadie se lo esperaba… TIBURÓNNN!!!.- gritó el patrón. La sombra y una gran aleta de tiburón se divisaban a unos cincuenta metros del Katfish. Prepara un rayado!!! El marinero raudo, cogió un rayado de los anteriores y le cortó un filete, que enganchó en un buen anzuelo, y al agua por popa. El patrón inició la maniobra para intentar poner la carnada cerca, para que la cornuda huela, vea y muerda tan suculento bocado, golosina para su paladar tan agresivo y voraz.
Tras varios intentos, el tiburón mordió y comenzamos a soltar carrete. El primer pescador no aguanto más de diez minutos con el bicho, hasta que sus brazos no dieron más de sí. Pasaron hasta diez pescadores sintiendo los tirones del escualo de alrededor de unos 150 kilos de peso. Por fin y tras una hora de una intensa lucha se consiguió acercar a popa donde ayudándonos de un cabo se le soltó el anzuelo y se le dejó libre de nuevo. Cámaras, fotos y aplausos reinaron en ese momento a bordo del barco.
Una experiencia inolvidable para muchos que no podrán borrar ni de sus cámaras ni de su mente en un largo tiempo.
TIBURÓN MARTILLO Click para ver video espectacular…
Recibimos el verano de la misma forma que nos despedimos de él, con unas jornadas de pesca difíciles de olvidar. Con la temperatura del agua ascendiendo, calentada por un sol radiante, comienzan a llegar especies muy codiciadas por cualquier pescador que se precie. Petos, dorados, tiburones martillo y marlines (la más deseada) eligen como alojamiento nuestras aguas y el Katfish les da la bienvenida.
A primeros de junio tuvimos la primera picada de un magnífico marlin sin éxito, después de unos veinte minutos de intensa lucha. A los pocos días otra con igual desenlace… Estamos cerca… Eso sí, la especie que más se ha dejado ver ha sido el dorado, muy voraz y de aspecto jurásico (foto superior). Además su carne es exquisita al paladar. En las primeras semanas de junio se subieron a bordo hasta una decena de ellos. Hubo días que a pares, espectacular… Un día vimos saltar los dorados como si fuesen delfines, buscando las rapalas, incluso como se tiraban a por los peces voladores que salían del agua al paso del Katfish. Era algo digno de ver.
Nota de atención ha sido el calor sofocante que hemos sufrido a mediados de junio, como consecuencia de la entrada de una masa de aire caliente procedente de Africa, con polvo y otras partículas en suspensión (calima), que no hacía tan apetecible la jornada de pesca.
Uno de esos días, sin una pequeña nube sobre nosotros, zarpamos pensando en tener una buena jornada de pesca de fondo. Pero el destino nos deparó otra sorpresa. Ya desde primera hora de la mañana se dejaba sentir actividad sobre superficie. Pardelas y gaviotas se agrupaban en bandadas a comer pescado pequeño. Un par de pasadas curricando y conseguimos sacar un par de rayados.
Fondeamos y plomos a fondo. Lo primero en salir fue una preciosa sama vela de unos dos kilos. Se continuó el día pescando chopas, samas, cabrillas y hasta una morena. La sorpresa estaba a punto de aparecer, justo cuando se subió el ancla, el patrón gritó – ¡¡¡TIBURON!!! Toda la gente se arremolinó en la proa del barco. A estribor, a estribor…- A unos cincuenta metros se veía asomar la aleta de un tiburón martillo, de unos doscientos kilos, era alucinante… Enseguida patrón y marinero prepararon un filete de rayado, lo engancharon a un buen anzuelo buscando que el tiburón picase tan suculento bocado. La sangre del rayado derramada en el agua hace de reclamo al olerla. Fueron varios los intentos pero al parecer no debía de tener el hambre suficiente y al final desapareció bajo las aguas. Con la desilusión en los rostros pusimos rumbo de vuelta a puerto, cuando a los pocos minutos… picada, picada!!! El patrón aminoró la velocidad y se empezó a recoger. Después de una gran lucha el alemán Sr. Morcinek sacó del agua un majestuoso peto de casi veinte kilos. Cuando casi colocando de nuevo la currica, otra vez la chicharra a sonar… y otro peto de quince kilos a bordo.
La alegría y satisfacción se mostraba en la cara de este grupo de pescadores que, además de conseguir buenas capturas, iniciaron su amistad.
En resumidas cuentas, intentamos que la pesca sea algo más que pesca…
04/04/11
Amanecía Lanzarote con un cielo gris y cubierto de una estampa de nubes, indicando que podían caer unas gotas durante la jornada de pesca de fondo y currican costero. Con típicos vientos del noreste soltamos cabos y zarpam…


























